Puros Sancho Panza
Puros Sancho Panza

La historia de los puros Sancho Panza
La marca de puros cubanos Sancho Panza nació en 1848. Fue fundada por un alemán, Emil Ohmstedt, que vivía en Cuba. Cuando creó su marca, ésta pasó prácticamente desapercibida. Instaló su fábrica en el número 48 de la calle de Ángeles de La Habana. A su muerte, en 1874, legó su empresa al catalán Salvador Perito. La empresa cambió varias veces de propietario debido a dificultades económicas. En 1898, la empresa entró en quiebra y cesó temporalmente su producción hasta que fue adquirida por Muñozo, Alonso y Cia. Los nuevos propietarios no consiguieron rectificar la situación financiera.
En 1920, vendieron la marca a Ramón Allones, quien a su vez la vendió a Cifuentes.
En 1930, tras la crisis económica de 1929, Sancho Panza fue comprada por la marca de cigarros El Rey del Mundo. La adquisición marcó el comienzo de un renacimiento que aún no ha llegado a su fin. La marca se hizo famosa por dos nuevas creaciones: el Habano Sancho Panza Molinos (módulo Lonsdale - calibre 43) y el Habano de culto Sancho. Estos Habanos conquistaron poderosamente los paladares de los amantes de los puros, que sucumbieron sin resistencia a su elegancia. Tuvieron un éxito fenomenal en España. De hecho, a lo largo de la década de 1950, Sancho fue uno de los cigarros más vendidos del país. Gracias al récord de ventas en suelo español, la marca se libró de la Revolución Cubana. Hoy goza de una excelente reputación entre los fumadores de Habanos.
Creaciones Sancho Panza Los puros de la marca se encuentran entre los puros más suaves que se pueden encontrar. Todos ellos desprenden un sabor cremoso. Sancho Panza opta por cigarros de tripa larga hechos a mano. Las vitolas se caracterizan por una mezcla de tabacos cultivados en las plantaciones de Vuelta Abajo. En la actualidad, Sancho Panza ofrece 7 módulos. Su catálogo incluye algunos de los módulos de cigarros más grandes, como el Grand Corona, la legendaria creación de Sancho. Este puro mide 234 mm y tarda 2 horas en fumarse. También está el cigarro Sancho Panza Belicosos, que tiene un módulo piramidal (calibre 52) también conocido como torpedo. Menos largo que su predecesor (140 mm), este puro puede disfrutarse en una hora. Su panel aromático se compone de notas terrosas y amaderadas con un toque de cuero. El conjunto se realza con sabores de chocolate y especias. Otro ejemplo, el cigarro Sancho Panza Non Plus tiene un módulo a caballo entre la corona y la petit corona (calibre 42). Su aroma es amaderado y su sabor terroso. Por último, el cigarro más corto de la marca es el Molino, de sabor agridulce.


